El sueño de Dios
Despertó con la frente escurriendo en frías gotas de sudor. Temblando, las manos limpiaron su rostro, mientras un suspiro le regresaba el alma al cuerpo.
De nuevo se soñó fracasando.
Despertó con la frente escurriendo en frías gotas de sudor. Temblando, las manos limpiaron su rostro, mientras un suspiro le regresaba el alma al cuerpo.
De nuevo se soñó fracasando.