Inenarrable
Recuerdo la noche, serena y tranquila... Una noche de verano, de esas que vienen frescas.
Estaba escuchando música en mi viejo reproductor MP3, no a un volúmen alto (por alguna razón ahora no soporto subirle a los audífonos).
De repente escuché con claridad un sollozo sepulcral que venía de algún lugar... llegó y siguió durante largo rato. Un suplicio congelado en el tiempo.
Puse atención, pero no podía triangular la ubicación específica, parecía venir de todos lados.
Era un sonido extraño, subyacente y sigiloso, pero a su vez desgarrador... y desconcertante mente largo...
muy largo.
No podía sacarlo de mi cabeza. Mi habitación parecía viva y las paredes ya no me protegían más, sino que me arrinconaban.
Cerré los ojos y me lleve las manos a la cabeza, presionando fuertemente mis palmas contra las sienes...
el grito seguía ahí...
no he vuelto a abrirlos.