🦥 Catáestrofa

Las cosas que olvidé

¿Cuántas cosas olvidé?

Ya no me acuerdo,

Ni siquiera el susurro existe ya, en ésta árida tierra, desvencijada por el viento terregoso de la tarde.

Se extiende el vacío, extenuante y pacifico, en el que la sensaciones vencen al pensamiento.

La contemplación, corre con las manos llenas de lágrimas,

como quien triste ve la escena de una película hermosa,

inamovible,

incambable,

en la que solo llegan y se van,

un tornado de emociones.