Otros tiempos
Desconcertada abrió los ojos, solo para volver a cerrarlos con fuerza, mientras que, sacudiendo la cabeza intentaba serenarse... volver en sí.
Despertó, era ya de noche y tenía el corazón a cien por hora, volvió a cobijarse... a intentar dormir.
Por hoy, no importaba quién era.