Refrigerador
Ese día, en el salón de clase, un proyecto nuevo quedó en su lista de pendientes.
¡Tienen que hacer un refrigerador! La premisa era simple y vaga.
-¿Qué tan potente? Exclamó con duda.
-El más potente visto. Debe ser capaz de enfriarlo todo... hasta un agujero blanco.
Y así, para la próxima clase dios entregó el universo.