Vacío II
Desperté perdida en el vacío de la complacencia.
Su oscuridad ensordecía mi voz, y afianzaba mis miedos.
Las lágrimas, dejaron de correr ya sin apremio en su caída.
Y en el vacío, sin nadie, me encontré a mi misma.
Desperté perdida en el vacío de la complacencia.
Su oscuridad ensordecía mi voz, y afianzaba mis miedos.
Las lágrimas, dejaron de correr ya sin apremio en su caída.
Y en el vacío, sin nadie, me encontré a mi misma.