Zero
Recuerdo cuando déje mi pueblo. Salía sin nada más que 10 pesos prestados en la bolsa, y la esperanza de en poco tiempo conseguir el puesto que me habían prometido.
No mire atrás, ni tampoco regresé. Hay veces que se necesita iniciar de cero.
Recuerdo cuando déje mi pueblo. Salía sin nada más que 10 pesos prestados en la bolsa, y la esperanza de en poco tiempo conseguir el puesto que me habían prometido.
No mire atrás, ni tampoco regresé. Hay veces que se necesita iniciar de cero.